La verdad y lo justo, siempre han dependido de quien lanza el veredicto, de quien convencido de las pruebas lanza y dice: Es verdad, es justo. El problema es cuando se instala otra verdad que
también se cree justa en frente y dice: no es asi, es asi y así es verdad y asi es justo.
Ambos son verdad, ambos son justos.
Entonces suele establecerse un tribunal oficial o no, que juega y juzga a encontrar cuál de los dos es verdad, cuál de los dos es justo. Y en su veredicto encontrará siempre su verdad, su
justicia.
Todos se creen libertadores, todos se creen dueños de la justicia, al menos en la palabra, y la sufren, y la lloran; y muchas veces niegan lo que les pasa: no es verdad, no es justo.
Es que la justicia y la verdad son otros inventos de la ficción traumática heredada socialmente. Lo justo, lo verdadero es algo completamente abstracto, como casi todo de lo que hablamos o
escribimos. Decir esto es abstracto, decir que estas letras significan solamente esto y no otro o otros, es mentira, pero la muchos diran que estas letras se leen así, y sólo así, cuando lees así
tiene sentido y es verdad y es justo. Yo digo que no, que es un invento, que es mentira. Todo es mentira.
Y en la muerte todos somos alguna verdad y por sobre todo todos somos justos.
Fue verdad, fue justo, fue
(Foto:Representación abstracta la humanidad en rojo tomando agua que de verdad tiene marca. Al fondo Amsterdam, Fotografía de: Elena García)
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