Overblog Suivre ce blog
Editer l'article Administration Créer mon blog

Profil

  • Gabriel Iriarte Rico - La Máquina de leer
  • Leer el mundo, emanciparse
  • Leer el mundo, emanciparse

Recherche

Catégories

8 février 2008 5 08 /02 /février /2008 00:41
Bueno, estoy de viaje, muy bien, disfrutando del Cielo y las Estrellas. Luego volveré a dedicarme a los estudios.

Pero hace unas horas encontré un artículo mío perdido que debe datar de marzo del 2007. Asi que sólamente por poner al día, y porque me gusta el asunto del romanticismo del pueblo, y creo valedero su postulado del uso malo de los medios lo reproduzco a continuación:

Los buenos, los malos, y los medios (de comunicación)

 

Todavía ahora se hacen filas para cobrar sueldos, aguinaldos, jubilaciones o tomar una ficha para ser atendido en el seguro de salud. En las instituciones bancarias eso ha cambiado. Ahora al entrar arrancamos un nuecerito, son sentamos cómodos y vemos una pantalla que va cambiando de número hasta que marca el nuestro y entonces hacemos nuestra operación bancaria. Este cambio no sólo nos ha traído comodidad, también nos ha quitado la posibilidad de colarnos en filas o de odiar y envidiar a quien está adelante, además de pasarnos videos musicales que nos tranquilizan la espera de la ventanilla que nos queda. Es gracias a estas pantallas que hoy he vuelto a recordar en la bondad de la gente. Luego de sacar mi ficha me senté y habían unas veinte personas más esperando su turno, en la pantalla se pasaba un video clip de un grupo de reggae paceño que nadie, dio mucha importancia, luego vino otro de rock que pasó sin pena ni gloria. Hasta que finalmente salió un video clip de Marco Antonio Solís, evita atropellar a un niño mientras conduce y causa de la maniobra el sufre un accidente que lo tiene moribundo el ochenta por ciento del video clip, hasta que finalmente muere en brazos de la mujer que ama. El video clip lleva subtítulos de los diálogos que no podemos escuchar ya que estamos escuchando la romántica canción del ex buki. Estos subtítulos ahondan el lamento del cantante antes de morir, hasta que su mujer le dice “no me dejes”, y el responde con una pregunta “¿el niño está bien?”, para finalmente concluir con “te amaré por siempre”. Debo confesar que yo también seguí la trama atentamente del video clip y  no me perdí los detalles, pero me di cuanta que no era el único. La gran mayoría de los que esperaban su turno también seguía atentamente nuestra historia sobre los números de tickets, hasta hubo algún cliente que se levantó para dirigirse a la ventanilla que le tocaba, sin quitar la vista a la tele, queriendo ver en qué terminaba la historia.

Entonces volví a creer en las historias simples y en la facilidad de conmoverse de la gente. La gente en nuestro país y en nuestro continente en general guarda un cercanía plausible con todo lo que es sentimiento. Todo lo contrario de quienes rechazan cualquier cosa sentimental por considerarla poco inteligente, o kitch, o ñoña, o corta venas, es decir por descalificar el sentimiento desde un razonamiento. Gracias a dios, en el banco, hoy me di cuenta que son la gran minoría.

 

El problema de una sociedad así de susceptible y sentimentalista es que es propensa al engaño, y eso lo saben bien todos los directores de medios de comunicación, los jefes de prensa, políticos y empresarios con acciones en los medios que han elegido de manera arbitraria e inteligente dejar de lado sus sentimientos y enfocarse en explotar los de los otros a través del escándalo sin ética. Nada guardo contra la crónica roja, hablo de bajar la calidad de un informativo y dejar de seleccionar las noticias. La importancia de una noticia, en teoría, radica en la cercanía y el interés hacia el público. Además de su equilibrio de fuentes que le den profundidad y credibilidad. Ahora a diferencia de hace diez años, gozamos de noticieros dinámicos y coloridos, con música y efectos, pero con noticias de fuentes únicas como: El senador tantos denuncia: (palabras del senador) fin de la nota, volvemos a estudios, en otras noticias… y así deambulamos en lo que ha llegado a ser una ventana para escuchar ya no las noticias sino las opiniones de quien le interesa al medio mostrar.

No concibo que a la misma hora el noticiero del canal 7 muestre un país y a la misma hora el noticiero de telepaís, muestren dos Bolivias totalmente distintas, que no tienen nada que ver una con la otra.

 

La responsabilidad del medio no sólo está en mostrar lo que al público quiere ver (como decía un jefe de prensa de un canal local), la responsabilidad está en acercarse a la verdad y traer desarrollo también a través de los medios de comunicación. Porque si queremos entretener y nada más podemos poner videoclips de Marco Antonio Solís, porque llegan al alma y son bien producidos. Pero necesitamos compromiso también de parte de los medios. No se puede transmitir en vivo las peleas de enero con el único afán de ver quien pega a quien. Los medios han dejado de ser comunicadores, ahora son incitadores y da pena, no por ellos que les va bien, sino por la pobreza de sus noticias y la desinformación en la que nos meten a todos.

Partager cet article

Repost 0
Published by Gabriel Iriarte Rico - dans mastropiero
commenter cet article

commentaires